No más sangre

En enero de este 2011, un grupo de caricaturistas mexicanos idearon una campaña para que la población en general tome conciencia y asuma su voz pidiendo "No más sangre" en un país que lleva más de 30.000 muertos por causa de homicidios. Idearon este emblema que hoy se ha convertido en el perfil de muchos usuarios de Twitter y Facebook (Más información aquí).
Propongo que adoptemos esta imagen para que nos manifestemos en casos de violencia, tanto de las mafias, las represiones policiales, el gatillo fácil, la muerte gratuita a causa de la droga...
Hoy propongo que sea una manifestación masiva para ayudar a frenar las muertes en LIBIA.
Tengo el temor de que esta imagen deba quedar perpetuamente en la red, en la medida de que los enfrentamientos en África, las luchas internas como en Haití, o las invasiones imperiales como en Afganistán e Irak sigan teniendo a nuestro mundo en un estado de tristeza.

Por lo pronto, sumémonos en una oración para que no haya derramamiento de sangre.

El drama de los Baobabs (Haití, un año después)

Todo texto es muchos textos, ésta no es una idea novedosa pero siempre sorprende una relectura inteligente de una idea que creíamos ya cerrada.
El principito fue un libro querido ya por varias generaciones pero que se está perdiendo al ritmo que se pierde la práctica de la lectura sosegada, tranquila y profunda. Esta historia es aquí rescatada para reinterpretar la situación actual e histórica de Haití. Se trata de una paráfrasis pero con ligeras e ingeniosas modificaciones para versionar nuestra época y nuestras miserias.
Te invito a escuchar y ver con atención sólo 11 minutos, sólo eso.


Si no se puede ver el video, hacer clic aquí

No por nada es El Principito. Inmortal, legible en toda época, porque habla de lo humano, que al parecer no cambia demasiado aunque lo maquillemos con tecnología novedosa.
La resignificación de las palabras y los personajes enriquecen la visión de nuestro mundo. Porque aunque las verdades se nos aparecen como evidentes, nos muestran costados que no sospechamos. Porque aunque parezca una pipa Esto no es una pipa

Equilibrio en la balanza informativa

Documental "Al Sur de la Frontera" de Oliver Stone en versión completa
El cran cineasta Oliver Stone dedicó muchos meses a entrevistar a los presidentes latinoamericanos de estos últimos años afin de dar a conocer en Estados Unidos una imagen que salteara a los medios de comunicación y sus miradas ombliguistas. El director de Pelotón (Platoon, 1986) y JFK (1991) se pone en el papel de periodista y parte fronteras abajo en búsqueda de la actual mirada de los líderes latinoamericanos.
Un buen intento de disminuir la desinformación que los grandes medios pueden construir y una buena oportunidad para equilibrar la balanza informativa.





Fuente del video: Hacer clic aquí

María Elena Walsh

Homenaje a una mujer valiente

Varias generaciones hemos crecido con el arrullo de las canciones de esta talentosa mujer, pero como niños no sabíamos que también había una persona de coraje gigante que debía enfrentar las penurias de mentes adoquinadas que preferían mentes chatas y sumisas y no una voz libre que iba a donde le dicataba la conciencia.
A modo de recuerdo y reconocimiento publicamos un famoso artículo que salió en el diario Clarín en 1979. Disfrutemos de la lucidez que en tiempos de oscuridad no dejaba de ver más allá. Los censores no pudieron callar su voz.

Desventuras en el país-jardín-de-infantes


Si alguien quisiera recitar el clásico “Como amado en el amante / uno en otro residía…” por los medios de difusión del País-Jardín, el celador de turno se lo prohibiría, espantado de la palabra amante, mucho más en tan ambiguo sentido.
Imposible alegar que esos versos los escribió el insospechable San Juan de la Cruz y se refieren a Personas de la Santísima Trinidad. Primero, porque el celador no suele tener cara (ni ceca). Segundo, porque el celador no repara en contextos ni significados. Tercero, porque veta palabras a la bartola, conceptos al tuntún y autores porque están en capilla.Atenuante: como el celador suele ser flexible con el material importado, quizás dejara pasar “por esa única vez” los sublimes versos porque son de un poeta español.

Agravante: en ese ca so los vetaría sólo por ser poesía, cosa muy tranquilizadora.

El celador, a quien en adelante llamaremos censor para abreviar, suele mantenerse en el anonimato, salvo un famoso calificador de cine jubilado que alcanzó envidiable grado de notoriedad y adhesión popular.

El censor no exhibe documentos ni obras como exhibimos todos a cada paso. Suele ignorarse su currículum y en que necrópolis se doctoró. Sólo sabemos, por tradición oral, que fue capaz de incinerar La historia del cubismo o las Memorias de (Groucho) Marx. Que su cultura puede ser ancha y ajena como para recordar que Stendhal escribió dos novelas: El rojo y El negro, y que ambas son sospechosas es dato folklórico y nos resultaría temerario atribuírselo.

Tampoco sabemos, salvo excepciones, si trabaja a sueldo, por vocación, porque la vida lo engañó o por mandato de Satanás.

Lo que sí sabemos es que existe desde que tenemos uso de razón y ganas de usarla, y que de un modo u otro sobrevive a todos los gobiernos y renace siempre de sus cenizas, como el Gato Félix. Y que fueron ¡ay! efímeros los períodos en que se mantuvo entre paréntesis.

La mayoría de los autores somos moralistas. Queremos —debemos— denunciar para sanear, informar para corregir, saber para transmitir, analizar para optar. Y decirlo todo con nuestras palabras, que son las del diccionario. Y con nuestras ideas, que son por lo menos las del siglo XX y no las de Khomeini.

El productor-consumidor de cultura necesita saber qué pasa en el mundo, pero sólo accede a libros extranjeros preseleccionados, a un cine mutilado, a noticias veladas, a dramatizaciones mojigatas. Se suscribe entonces a revistas europeas (no son pornográficas pero quién va a probarlo: ¿no son obscenas las láminas de anatomía?) que significativamente el correo no distribuye.

Un autor tiene derecho a comunicarse por los medios de difusión, pero antes de ser convocado se lo busca en una lista como las que consultan las Aduanas, con delincuentes o “desaconsejables”. Si tiene la suerte de no figurar entre los réprobos hablará ante un micrófono tan rodeado de testigos temerosos que se sentirá como una nena lumpen a la mesa de Martínez de Hoz: todos la vigilan para que no se vuelque encima la sémola ni pronuncie palabrotas. Y el oyente no sabe por qué su autor preferido tartamudea, vacila y vierte al fin conceptos de sémola chirle y sosa.

Hace tiempo que somos como niños y no podemos decir lo que pensamos o imaginamos. Cuando el censor desaparezca ¡porque alguna vez sucumbirá demolido por una autopista! estaremos decrépitos y sin saber ya qué decir. Habremos olvidado el cómo, el dónde y el cuándo y nos sentaremos en una plaza como la pareja de viejitos del dibujo de Quino que se preguntaban: “¿Nosotros qué éramos…?”

El ubicuo y diligente censor transforma uno de los más lúcidos centros culturales del mundo en un Jardín-de-Infantes fabricador de embelecos que sólo pueden abordar lo pueril, lo procaz, lo frívolo o lo histórico pasado por agua bendita. Ha convertido nuestro llamado ambiente cultural en un pestilente hervidero de sospechas, denuncias, intrigas, presunciones y anatemas. Es, en definitiva, un estafador de energías, un ladrón de nuestro derecho a la imaginación, que debería ser constitucional.

La autora firmante cree haber defendido siempre principios éticos y/o patrióticos en todos los medios en que incursionó. Creyó y cree en la protección de la infancia y por lo tanto en el robustecimiento del núcleo familiar. Pero la autora también y gracias a Dios no es ciega, aunque quieran vendarle los ojos a trompadas, y mira a su alrededor. Mira con amor la realidad de su país, por fea y sucia que parezca a veces, así como una madre ama a su crío con sus llantos, sus sonrisas y su caca (¿se podrá publicar esta palabra?). Y ve multitud de familias ilegalmente desarticuladas porque el divorcio no existe porque no se lo nombra, y viceversa. Ve también a mucha gente que se ama —o se mata y esclaviza, pero eso no importa al censor— fuera de vínculos legales o divinos.

Pero suele estarle vedado referirse a lo que ve sin idealizarlo. Si incursiona en la TV —da lo mismo que sea como espectador, autor o “invitado”— hablará del prêt-à-porter, la nostalgia, el cultivo de begonias. Contemplará a ejemplares enamorados que leen Anteojito en lugar de besarse. Asistirá a debates sobre temas urticantes como el tratamiento del pie de atleta, etcétera.

El público ha respondido a este escamoteo apagando los televisores. En este caso, el que calla —o apaga— no otorga. En otros casos tampoco: el que calla es porque está muerto, generalmente de miedo.

Cuando ya nos creíamos libres de brujos, nuestra cultura parece regida por un conjuro mágico no nombrar para que no exista. A ese orden pertenece la más famosa frase de los últimos tiempos: “La inflación ha muerto” (por lo tanto no existe). Como uno la ve muerta quizás pero cada vez más rozagante, da ganas de sugerirle cariñosamente a su autor, el doctor Zimmermann, que se limite a ser bello y callar.

Sí, la firmante se preocupó por la infancia, pero jamás pensó que iba a vivir en un País-Jardín-de-Infantes. Menos imaginó que ese país podría llegar a parecerse peligrosamente a la España de Franco, si seguimos apañando a sus celadores. Esa triste España donde había que someter a censura previa las letras de canciones, como sucede hoy aquí y nadie denuncia; donde el doblaje de las películas convertía a los amantes en hermanos, legalizando grotescamente el incesto.

Que las autoridades hayan librado una dura guerra contra la subversión y procuren mantener la paz social son hechos unánimemente reconocidos. No sería justo erigirnos a nuestra vez en censores de una tarea que sabernos intrincada y de la que somos beneficiarios. Pero eso ya no justifica que a los honrados sobrevivientes del caos se nos encierre en una escuela de monjas preconciliares, amenazados de caer en penitencia en cualquier momento y sin saber bien por qué.

Es verdad que no toda censura procede “de arriba” sino que, insisto, es un antiguo deporte de amanuenses intermedios. Pero el catonismo oficial favorece —como la humedad a los hongos— la proliferación de meritorios y culposos. Unos recortan y otros se achican. Y entre todos embalsamamos las mustias alas de cóndor de la República.

Nuestra historia —con sus cabezas en picas, sus eternos enconos y sus viejas o recientes guerras civiles— nos ha estigmatizado quizás con una propensión latente represiva-intervecinal que explota al menor estímulo y transforma la convivencia en un perpetuo intercambio de agravios y rencores.

No es ejemplo actual sino intemporal, digamos, el del taxista calvo que “fusilaría a los muchachos de pelo largo”. El del culto librero que una vez, al pedirle un libro feminista, me reprochó: “Vamos, no va a ponerse a leer esas cosas…” (“Nena, eso no se toca.”) O el del director de una sala que exigió a un distinguido coreógrafo que no incluyera “danza demasiado moderna ni con bailarinas muy desvestidas”. (“Nene, eso no se hace.”)

Quienes desempeñan la peliaguda misión de gobernarnos, así como desterraron —y agradecemos— aquellas metralletas que nos apuntaban por doquier en razón de bien atendibles medidas de seguridad, deberían aliviar ya la cuarentena que siguen aplicando sobre la madurez de un pueblo (¿se acuerdan del Mundial?) con el pretexto de que la libertad lo sumiría en el libertinaje, la insurrección armada o el marxismo frenético. Y si de aplacar la violencia se trata, ¿por qué no se retacean las series de TV o se sanciona a los conductores que nos convierten en virtuales víctimas y asesinos?

Creo necesario aunque obvio advertir que en las democracias donde la libertad de expresión es absoluta la comunidad no es más viciosa ni la familia está más mutilada ni la juventud más corrompida que bajo los regímenes de exagerado paternalismo. Más bien todo lo contrario. Delito e irregularidad son desgraciadamente productos de nuestra época (y de otras) y se dan en casi todos los países excepto los comunistas. ¿Son ellos nuestro ideal?

Aun la pornografía —que personalmente detesto, en especial la clandestina y la española— y las expresiones llamadas de vanguardia, pasado un primer asalto de curiosidad, son naturalmente relegadas a un gueto: barrios, salas, círculos. Y allí va a buscarlas el adulto cuando tiene ganas, así como va a sintonizar debates sobre temas vigentes durante el horario de protección al menor.

Se supone que, en cuanto el censor desaparezca, los primeros en aprovechar del recreo serán los descomedidos de siempre, que reflotarán una grosera contra-cultura. Pero a la larga resultarían relegados siempre que una debida promoción (que hoy tampoco existe) de los honestos los lleve a ocupar las posiciones más evidentes.

El abuso puede ser controlable mediante una coherente reglamentación, pero es preferible mil veces correr los riesgos que entraña la libertad, por lo mucho de positivo que engendra, que asustamos a priori para ser pobres pero honrados, niños pero atrasados, que no es lo mismo que puros.

En cambio los tortuosos mecanismos que paralizan preventivamente la cultura sí contaminan y achatan a toda la familia social y no sólo le vedan el acceso a las grandes ideas sino que generan fracaso, reyertas e hipocresía… vicios poco recomendables para una familia.

En lugar de presentar certificados de buena conducta o temblar por si figuramos en alguna “lista” creo que deberíamos confesar gandhianamente: sí, somos veinticinco millones de sospechosos de querer pensar por nuestra cuenta, asumir la adultez y actualizamos creativamente, por peligroso que les parezca a bienintencionados guardianes.

Veinticinco millones, sí, porque los niños por fortuna no se salvan del pecado. Aunque se han prohibido libros infantiles, los pequeños monstruos siguen consumiendo historias con madrastras-harpías, brujas que comen niños, hombres que asesinan a siete esposas, padres que abandonan a sus hijos en el bosque, Alicias que viajan bajo tierra sin permiso de mamá. Entonces ellos, como nosotros, corren el riesgo de perder ese “sentido de familia” que se nos quiere inculcar escolarmente… y con interminables avisos de vinos.

Ésta no es una bravuconada, es el anhelo, la súplica de una ciudadana productora-consumidora de cultura. Es un ruego a quienes tienen el honor de gobernarnos (y a sus esposas, que quizás influyan en alguna decisión así como contribuyen al bienestar público con sus admirables tareas benéficas): déjennos crecer. Es la primera condición para preservar la paz, para no fundar otra vez un futuro de adolescentes dementes o estériles.

Como aquella pobre modista negra llamada Rosa Parks, encarcelada por haberse negado a cederle el asiento a un pasajero blanco en un autobús según la obligaba la ley, la autora declararía a quien la acusara de sediciosa: “No soy una revolucionaria, es que estaba muy cansada”.

Pero Rosa Parks, en un país y una época (reciente) donde regían tales leyes en materia de “derechos humanos”, era adulta y, ayudada por sus hermanos de raza, pudo apelar a otro ámbito de la justicia para derrotar a la larga la opresión y contribuir a desenmascarar al Ku Klux Klan.

Nosotros, pobres niños, a qué justicia apelaremos para desenmascarar a nuestros encapuchados y fascistas espontáneos, para desbaratar listas que vienen de arriba, de abajo y del medio, para derogar fantasmales reglamentos dictados quizás por ignorancia o exceso de celo de sacristanes más papistas que el Papa.

Sólo podemos expresar nuestra impotencia, nuestra santa furia, como los chicos: pataleando y llorando sin que nadie nos haga caso.

La autora “está muy cansada”, no por los recortes que haya sufrido porque volverán a crecerle como el pelo y porque de ellos la compensa el infinito privilegio de integrar la honorable familia de sus compatriotas, sino por compartir el peso de la frustración generalizada. Porque es célula de todo un organismo social y no aislada partícula. Porque más que la imagen del país en el exterior le importa y duele el cuerpo de ese país por dentro.

Y porque no es una revolucionaria pero está muy cansada, no se exilia sino que se va a llorar sentada en el cordón de la vereda, con un único consuelo: el de los zonzos. Está rodeada de compañeritos de impecable delantal y conducta sobresaliente (salvo una que otra travesura). De coeficiente aceptable, pero persuadidos a conducirse como retardados y, pese a su corta edad, munidos de anticonceptivos mentales.

Todos tenemos el lápiz roto y una descomunal goma de borrar ya incrustada en el cerebro. Pataleamos y lloramos hasta formar un inmenso río de mocos que va a dar a la mar de lágrimas y sangre que supimos conseguir en esta castigadora tierra.

Clarín, 16 de agosto de 1979.

Revista de cultura copyleft

Se abre un debate en torno al derecho a la información (al final, una revista para descargar)

Hace algunos años que en el campo del arte y la producción cultural se ha empezado a comentar, discutir, practicar la propuesta del movimiento de cultura libre y la actitud copyleft.

Se trata de una nueva forma de entender los derechos de autor y de cómo se manejará el mercado a partir de la emergencia de las nuevas tecnologías. ¿Quién tiene derecho de manejar la circulación de la información? ¿En qué lugar nos ubicamos los consumidores de esta información? Son preguntas que surgen del nuevo estado de situación de la informació.

Sin embargo, el debate serio de los aspectos medulares del tema que hacen a las diferencias y similitudes del modelo de circulación del copyright con el de la cultura libre o su inspirador, el movimiento de software libre, se suele estancar en algunos puntos: el desconocimiento de los autores sobre el propio sistema que regula el derecho de autor y el copyright en su país, la comprensión de sus alcances legales más allá de que las prácticas sociales de copia, especialmente en internet, contradigan muchas de esas restricciones cotidianamente, o la dificultad para comprender las sutilezas de cada campo disciplinar, donde las soluciones de unos no pueden ser fácilmente adaptadas para otros.

La Fundación Vía libre nos anuncia la publicación de una revista online que en su perfil editorial pretende contribuir a un debate informado, profundo, situado y propositivo, que aporte fundamentalmente a mejorar las transformaciones posibles que los actores puedan concebir y ejecutar.

Ya está en línea el Número 0 de la Revista Cultura.rwx
Invitan a descargar y difundir la revista que se distribuye bajo una licencia Creative Commons Atribucion, Compartir obras derivadas igual Internacional.

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Wikileaks y el periodismo

Llamado a un ejercicio serio del periodismo
La seguridad de la información de Estados Unidos fue vulnerada, ya se sabe. No es la primera vez que los datos secretos del estado más poderoso del mundo salen a la luz. Recordemos, sino, las fotos y los informes de los abusos y torturas en Irak o Guantánamo. Esto se lo debemos a Wikileaks
El Cablegate, como se dio en llamar este escándalo, plantea lo que significa el verdadero trabajo de investigación del periodismo. Ver cómo se encaran las tareas de búsqueda, selección, jerarquización, relación de datos... Ésta será la verdadera labor periodística, para elaborar noticias verdaderas, útiles y de interés público.
Tomará tiempo, pero será necesario separar información consistente de la que no tiene asidero en datos reales, separarlas de los dichos de pasillo que abundan aquí.
La ética de cada medio dirá si es más importante las revelaciones de fondo o las fábulas que no superan el nivel de chimento (gossip) que sólo alimenta el morbo.
En Argentina, hay medios que en primer lugar dieron importancia a dichos relacionados con la Presidenta Cristina Kirchner, siempre que fueran negativos para su imagen (ver Clarín, otra nota). El uso superficial de la información da como resultado un periodismo de baja calidad.
¿Por qué no profundizar en los temas que sean relevantes para la vida de un país? ¿Qué noticias hablan de nuestro lugar en el mundo y de la mirada que tiene sobre nosotros el estado norteamericano?

Como consumidores de medios debemos comprender que la información será utilizada por los intereses corporativos de medios para manipular la Opinión Pública.

¿Cómo evaluar la información que nos brindan los medios de comunicación?

Los que nos informamos por los medios periodísticos debemos ser pacientes y esperar. Dejar que el tiempo pase y que el sensacionalismo barato deje lugar a las cosas importantes. No olvidemos que estamos aguardando una nueva suelta de datos por parte de Wikileaks, sobre bancos y empresas. Quizás en este caso, los medios sean más cautelosos para no molestar a quienes les dan de comer por medio de la publicidad.

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Manipulación de la información
Clarín en la Ley de Medios

Bestiario Estudiantil Universitario

Esta sección aparece en esta época del año en que el cerebro se quema de tanto corregir. Aquí una contribución para reirnos (o llorar) un rato. Gracias Betty por tu aporte

Estas son algunas respuestas de alumnos, a consignas dadas en el examen de ingreso a la Universidad Católica de Mendoza - Argentina.
Los comentarios en rojo son de los profesores que comenzaron a enviarse mutuamente las respuestas. Gracias a Rosa Pelz y Luis Kofman

RESPUESTAS DE EXAMENES


¿Qué es la atmósfera?:
La atmosfera es el sitio donde se encuentran los procesos atmosfericos como las nubes. En esta parte se producen los rayos sismicos, que son aquellos que producen los terremotos y el temblamiento de tierra.
Sin palabras

Formación de las cordilleras
:

Las montanas no se forman en uno o dos dias, tardan mucho tiempo en formarse.
Si ¿Semanas, tal vez?

Los cuatro Evangelistas:
Los cuatro evangelistas eran 3: San Pedro Y San Pablo.
Leo y releo, y no entiendo cuál es el tercero -y último- de los 4...

Movimientos del corazón:
De rotacion alrededor de si mismo y de traslación alrededor del cuerpo.
Debe estar estrangulado por la aorta, lo que le impide pensar...

Círculo:
Es una linea pegada por los dos extremos formando un redondel.
Yo no podría definirlo mejor...¡¡Qué Hijo de p... !!

Averiguar si es primo el numero 2639:
Para mi que este numero es primo porque no hay ningun numero que dividido por este numero nos de exacto. Si usted ve que esta mal lo corrije.
Me encantó la puesta en juego de la subjetividad para esta respuesta! 'Para mí que...' Total, el error matemático puede cometerlo cualquiera. Y que el profe lo corrija.

Primera ley de Mendel:
Mendel era un hombre que durante toda su vida se dedico al cruce de las plantas. De sus experiencias hizo un libro pero lo publicaron en una encuadernacion mala y la gente no se entero. Despues de Mendel dos personas descubrieron lo mismo que el sin saberlo y vieron que habian perdido el tiempo inutilmente.
Qué bol... los dos tipos que vinieron después de Mendel, no? Descubriendo el agua tibia... A propósito, ¿Y la ley?

Etapas más importantes en la evolución del hombre:
Sobre el año 570 se cree en la primera aparicion del Homo sapiens. A partir del 570 y hasta el 1200 el Homohabilis. A partir del 1200 y hasta aproximadamente el 1700 el Nindertal y despues, hombres normales.
No me puedo parar de reir...

El anarquismo:
Es una ideologia racional y astringente.
¿Será buena para la limpieza del cutis?

Marco Polo:
Fue un descubridor cartagines que pretendia descubrir America; lo que consiguio. Marco Polo: un pionero.
Colón: como los 2 posteriores a Mendel.

Acueductos:
Eran para transportar el agua de un extremo a otro en vez de ir cargando con los cubos.
Esta es la más racional de todas.

Los marginados:
Viven en la calle, no tienen dinero y no poseen privilegios como es ovio.
Sí, muy 'ovio'!!!

La nobleza:
No podian ser de ella si no tenian sangre y no eran de familia de ese grupo.
Sin palabras II

Posesiones de la Nobleza:
En las tierras del noble se uvicaba la casa del señor, el molino, la tostadora del pan, etc...
Le faltó el magiclic, la multiprocesadora...

Literatura - Medir el segundo verso escrito en la pizarra:
Unos 75 centimetros
Sin palabras III

Huesos de la pantorrilla:
Esta formado por el hueso mas largo del cuerpo, que es el fémur que va desde el omoplato hasta la rotula.
Si te patea, se suicida...

El cerebro:
Las ideas, antes de hablar llegan al cerebro.
¡Ojalá!

Ejemplo de gallinacea que no sea la gallina:
El pollo.
¿Está mal? A mí se me ocurre ése y 'el gallo'....

Aves prensoras:
Son las aves que viven en las 'prensas', sitios donde hay mucho agua. Tienen bonitos coloridos, como el cuervo.
Maravilloso!! Debe estar pensando en los colores de San Lorenzo...

Depuración del agua:
Se hace por los rayos ultraviolentos..
¿Vieron que la violencia está en todas partes?

Movimientos del corazón:
El corazon siempre esta en movimiento, solo esta parado en los cadaveres.

Bueno... éste no estaría del todo mal. Al lado de los otros...

Anfibios:
La rana tiene una hendidura cloacal, por la cual lanza el tipico sonido 'cloac, cloac'.
¡Insuperable!, casi mágico...

Ejemplo de parásito interno:
Las visceras.
Si, que a través del fémur te llegan al cerebro, jua, jua...

Origen de los Volcanes:
Las bombas atomicas.
Sin palabras IV

Las algas:
Son animales con caracteres de vegetales.
Otro para aprobarlo, al lado de los demás...

Antibióticos:
El alcohol, el algodon y el agua oxigenada.
Si, y las curitas vendrían siendo by-pass removible...

Glaciares:
Pueden ser por erosion y por defuncion.
O por opción..

La soberbia:
Es un apetito desordenado de comer y beber, que se corrige practicando la lujuria.
Si, y la ceguera se corrige sacándote las orejas...

Geografía de Europa-Rio que pasa por Viena:
El Vesubio Azul.
Sin palabras V

Fases de la luna:
Luna llena, luna nueva y menos cuarto.
Este atrasa...(Noooo, un poquito )

Geografía-Afluentes del Paraná por la margen derecha:
Son los mismos que por la izquierda.
No está mal... ¿No son ambidiestros?

Fe:
Es lo que nos da Dios para poder entender lo que dicen los curas.
Y para seguir dando clases!!!!

El hombre primitivo:
Se vestia de pieles y se refugiaba en las tabernas.
Otro que no podés parar de reirte...