Contrageografías

Un mapa es una expresión del mundo en que vivimos.

A lo largo de los siglos los mapas se han dibujado para orientar a los viajeros y para ubicar lugares de la tierra.

Pero debemos percatarnos de que un mapa, en especial, los planisferios son proyecciones sobre el plano de un cuerpo esferoide (perdón, geoide). ¿Cómo proyectar una esfera sobre un plano?

Lo cierto es que la historia de los mapas nos muestran la historia de las ideas, los valores y los poderes de quienes los realizaban.

Todos estos mapas describen, no la tierra, sino "su Tierra", la de quienes los diseñan. Todo lo que quedaba fuera de su configuración era terra incognita. Lugares de bárbaros y de monstruos horripilantes.


Así es que América recibe el nombre de un cartógrafo que registra el continente y que hace que el Nuevo Mundo adquiera existencia para Europa (aunque, obvio, ya existía).

Luego vienen mejores mapas con proporciones extrañas pero que por el uso se nos hacen naturales. Así la proyección Mercator suele ser la que tenemos en mente cuando imaginamos la extensión de nuestro mundo. Es notable lo pequeña que se ve Latinoamérica en comparación con otras áreas que en realidad son de extensión reducida, pero más importante que nosotros. Disculpen la ironía.

Si te fijás un poco, podrás observar que el Ecuador está desplazado hacia abajo, lo cual produce una deformación de proporciones y realza las dimensiones en el hemisferio Norte.

Existen otros sistemas de proyección que logran mejor fidelidad o no, según con qué fin se desarrollen

Pero, este es solo un aspecto. Hay otros mapas que se diseñan a partir de otros parámetros. Por ejemplo podemos realizar una nueva configuración de nuestro mundo poniendo centro y atención en las zonas más ricas y poderosas del mundo en donde la mayor cantidad de riquezas se acumula en una minoría de manos.

Esta topografía particular nos habla de nuevas fronteras que se hacen infranqueables para quienes quieren atravesarlas sin ser invitados. Hay nuevos muros que son bien resguardados por fuerzas de seguridad (p. ej. Tijuana o Gibraltar) para que el mundo de la opulencia no sea invadido por quienes reclaman un reparto más justo de las riquezas de nuestro planeta.

La globalización abrió la puerta para la libre circulación de bienes y capitales, pero no quedó abierta para quienes trabajan en la producción de estos bienes.



En distintos sitios de las zonas inhabitadas de los cinco continentes, muros, cercas y vigilancia de frontera con tecnología de punta están siendo construidos con el propósito de dar seguridad a los ciudadanos y presevar sus altos niveles de vida bajo este sistema (Hay un artículo muy interesante publicado por el INTI que habla de esto -para leer el artículo, hacer clic aquí-).

¿Cuál es el mapa que hay en nuestra mente? ¿Cuáles son los límites que nos imponemos cuando miramos al prójimo? Hay quienes han puesto un cerco a su vida cotidiana para alejar sus temores a fuerza de murallas, alambres de púas y guardias armados. Se sienten tranquilos en sus territorios soberanos en los que la pobreza y la fealdad de la necesidad no pueden entrar. Establecen territorios en los que no es necesario dolerse por la pobreza porque está lejos y solo llega a sus casas en las pantallas de LCD cuando miran Policías en Acción. El discurso de los medios nos llama al consumo y al placer personal ignorando al otro, al prójimo (próximo) que tenemos a menos distancia de lo que nos acostumbramos a ver.


Vista aérea de un barrio privado con sus chalets, parques y piletas de natación, separados solo por una pared de un barrio pobre del Gran Buenos Aires

Al abrir nuestros ojos al mundo que nos rodea podemos crear contrageografías que den batalla a los supuestos naturales con los que nos movemos día tras día. Podemos establecer puentes de contacto y acercamiento con los que más necesitan de una palabra de aliento, de un gesto de amor, de nuestro involucramiento personal.

Mientras rogamos que quienes deben hacerse cargo desde el poder de una distribución más equitativa, lo hagan, podemos empezar nosotros. Nuestros mapas pueden ser quizá mapas nocturnos, es decir, tenemos un mapa pero está oscuro y no sabemos por dónde ir. Pero tenemos una linternita para alumbrar aunque sea un pequeño espacio por vez. Pero en la medida que nuestras acciones no sean meramente individuales sino que nos transformemos en una comunidad que alumbra, llegará el momento en que se puede establecer una mirada nueva, inclusiva, con menos barreras ante quienes fueron creados iguales a nosotros por un Dios que no tiene favoritismos con nadie, y que a quien se le acerca, El no lo echa afuera. Por lo tanto, nosotros tampoco.

Un abrazo.
Darío

4 comentarios:

Laucha dijo...

No hay nada mas surrealista que la realidad en sí.
Muy buen post, Saludos.

julio alberto dijo...

Muy instructivo el mapa de la riqueza 1º vez que entro y no sera la ultima lo voy a reenviar a mis contactos

Anónimo dijo...

No es consuelo, pero al menos habitamos casi todos los humanos vivos "sobre" la superficie de la tierra!!!
Pensando en la proyección que puede tener la foto del barrio pobre/barrio privado, se me viene a la mente la peli "el Vengador del Futuro" en la que las clases bajas vivían "debajo" de la tierra!! Llegaremos hasta eso?!

FlorKiss,, dijo...

se me tilda para firmarlee ¬¬ pero igual le firmoo
profee :) ya es la 3º vez ke paso x aca...
me re kede mirando la imagen del country y al lado las casitas todas mochas :S
gracias x sus discursos profee (L)

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