¿Quién es Bin Laden?La pregunta sobre la identidad de Bin Laden surge de la necesidad de entender los mecanismos por los que aprendemos en nuestras sociedades hipercomunicadas, hipervinculadas, sobreinformadas.
Lo que conocemos como realidad social, polìtica, económica, cultural es la construcción que nuestras conciencias colectivas hacen a partir de fragmentos organizados de información. Esta organización se establece a partir del acceso a la información de que dispone cada grupo social.
En el caso de Bin Laden, lo que sabemos de él es lo que fue comunicado por el gobierno de Estados Unidos y difundido por las cadenas y agencias de noticias internacionales. No tenemos otras versiones de la información. La cadena Al Jazeera podría sonarnos como fuente de información independiente, pero no lo ha sido en este caso.
Si llevamos este razonamiento al extremo, podríamos llegar a pensar que Bin Laden es un personaje de los medios creado como se hace con cualquiera de una serie de televisión o una telenovela. Es decir,
Bin Laden no existe.
No me refiero al ser humano Bin Laden, sino al terrorista multimillonario, ultrainteligente, carismático, etc., que hemos conocido por los noticieros del mundo. La base real de la información no es lo que se discute, sino la construcciòn que se hace para declarar qué es la realidad.
Hemos visto videos subtitulados, fotos, declaraciones de gobiernos. Con estos materiales hemos creado nuestro personaje y lo hemos dotado de toda clase de cualidades y valores. ¿Cuánto juegan los medios en este proceso? ¿En qué medida son inocentes o culpables de manipulación?
Por ejemplo había aparecido una foto en la que se lo veía muerto.

Pero resultó ser trabajo de retoque de imágenes

El manejo del lenguaje y de las imágenes es fundamental para crear
representaciones de lugares, personas, roles sociales, etc.
La lucha por la justiciaPor ejemplo, en este día aparece mucho la palabra
justicia. Una palabra antigua y amplia que debe ser puesta en un contexto determinado para generar una significación determinada.
El presidente Obama ha dicho que "
se ha hecho justicia". Es notable el uso que el gobierno de Estados Unidos le da a la palabra. En la invasión a Irak se habló de "Justicia Infinita" como eslógan de campaña. Lo extraño es que la muerte de este hombre por parte de un grupo militar extranjero en el país en que actuó, sin juicio previo y sentencia, mató y desapareció un cadáver. Si estos actos hubieran sido perpetrados por un comando de un país musulmán, el hecho sería
terrorismo. ¿Cómo se llama que un líder mande asesinar a otro en otro país? No sé, digo.
El lenguaje es un espacio de combate y el que gana, obtiene la hegemonía del discurso, el poder de definir lo real, la fuerza para llevar adelante sus proyectos. El lenguaje nunca es inocente (ningún signo lo es) y si aprendemos a manejarlo tendremos armas para posicionarnos más firmes frente a cualquier realidad impuesta por poderosos